Vanessa Guillén: La crónica del asesinato de una soldado en la base militar Fort Hood Texas.

La declaración del agente del FBI encargado de la investigación señala la forma en que Vanessa Guillén fue asesinada y cómo intentaron deshacerse del cuerpo.

Aaron David Robinson trataba de sacar una caja plástica de gran tamaño de una de las armerías de la base militar de Fort Hood. Era la noche del 22 de Abril y dentro de ella llevaba el cuerpo de Vanessa Guillén.

La había asesinado horas antes en la armería donde él trabajaba. La golpeó con un martillo hasta qué la mató.

Como pudo, acomodó el cuerpo en el estuche de plástico, lo cerró y lo fue empujando por los pasillos de la base militar hasta el estacionamiento. Dos personas lo vieron batallar con la caja aunque ésta tenía ruedas.

Llegó a su vehículo y le costó trabajo subir la caja. Finalmente lo logró, así que arrancó y salió de la base militar. Fue así como sacó el cuerpo de Vanessa Guillén de la instalación militar habitada más grande de los Estados Unidos, donde pueden estar hasta 90,000 personas.

La narración proviene del testimonio de Jonathan W. Varga, agente especial del FBI encargado de la investigación del caso, misma que le dio al juez Jeffrey C. Manske para poder presentar cargos judiciales contra Cecily Ann Aguilar.

La declaración es pública y accesible mediante el sistema de Acceso Público a los Registros Electrónicos de la Corte (PACER).

Según la investigación, Aaron David Robinson, un especialista del Ejército, de 20 años de edad, fue el asesino de su compañera Vanessa Guillén.

Su novia, Cecily Ann Aguilar, de 22 años de edad, fue su cómplice y conspiró con él para intentar deshacerse del cuerpo.

Vanessa Guillén desapareció el 22 de Abril en la base militar de Fort Hood. Su familia y amigos comenzaron una campaña para presionar a las autoridades militares a llevar a cabo una investigación sobre su paradero.

En el mes de Mayo, la investigación fue (interna) dentro de la base militar. Pero en Junio, el caso cobró relevancia nacional y varias agencias del orden, entre ellas el FBI y los U.S. Marshals, se unieron a la investigación de un crimen cometido dentro de las instalaciones militares. Fue entonces que las pesquisas avanzaron muy rápido.

El Domingo 5 de Julio, la abogada de la familia Guillén, Natalie Khawam, confirmó que los restos encontrados sí eran de Vanessa Guillén.

Los teléfonos celulares, fueron clave:

El Miércoles 22 de Abril era un día normal para Vanessa Guillén. Asignada a un cuarto de armas, estaba encargada de dar servicio y mantenimiento a piezas de armamento federal.

Ese día, un testigo vio a Vanessa Guillén cuando dejó el cuarto de armas al que estaba asignada, para ir al de Aaron Robinson, que trabajaba en otra armería de la base.

Vanessa dejó en su lugar de trabajo su identificación, su tarjeta del banco y sus llaves del auto y de su habitación en la base militar. La joven no regresó y, al cerrar la armería, sus cosas seguían ahí.

Cecily Ann Aguilar, de 22 años, fue señalada como la cómplice de Aaron Robinson para intentar deshacerse de los restos de Vanessa Guillén. Se encuentra detenida en el condado de McLennan, en espera de su juicio federal.
La investigación señala que el último mensaje de texto que escribió Vanessa Guillén se lo mandó a Aaron Robinson.

En un interrogatorio, el 28 de Abril, Robinson dijo que Guillén llegó a su armería y le dio a ella documentos sobre un arma calibre .50 que necesitaba servicio. Dijo también que Vanessa había dejado el cuarto de armas con un reporte en sus manos. Lo cierto es que la joven nunca llegó a la oficina donde debía entregar ese reporte. El último que la vio fue Robinson.

Aunque las autoridades interrogaron varias veces a Aaron Robinson y a Cecily Ann Aguilar, lo que primero ayudó a hilar los hechos fueron sus teléfonos celulares.

Los registros de llamadas y ubicaciones indicaron que al salir de la base militar, Robinson llevó la caja con el cuerpo de Vanessa Guillén a una zona boscosa, cerca del Río León, en la localidad de Belton, a unas 30 millas al Este de la base militar de Fort Hood.

Después, regresó a Killeen y recogió a Aguilar en la gasolinera donde trabajaba. Juntos fueron hasta donde estaba la caja. Robinson la abrió y Aguilar vio que en ella estaba el cuerpo de una mujer, a la que tiempo después identificaría como Vanessa Guillén.

Al ser interrogados, declararon que habían ido de paseo a un parque en Belton (a ver las estrellas). Las autoridades descubrirían después que aquello fue un invento, tratando de establecer una coartada para su ubicación en ese lugar.

Tras varios interrogatorios en los que se contradijo, finalmente el 30 de Junio, después de que las autoridades encontraron restos humanos, Cecily Ann Aguilar confesó que Robinson le había dicho que mató a Vanessa Guillén con un martillo, golpeándola varias veces en la cabeza.

Todo sucedió en el cuarto de armas. El asesinato ocurrió dentro de la base militar de Fort Hood. Ella le ayudó después a intentar ocultar los restos de Vanessa Guillén.

La desmembraron para ocultarla:
Cecily Ann Aguilar confesó que Robinson y ella decidieron que, para deshacerse del cadáver de Vanessa, lo mejor era desmembrar su cuerpo.

Con un hacha y un machete le arrancaron la cabeza, las piernas y los brazos.

Intentaron quemar los restos, pero el fuego no prendió completamente. Decidieron entonces dividirlos y ocultarlos en tres agujeros diferentes.

Tres días después, el 26 de Abril, Robinson y Aguilar regresaron al lugar armados ahora con redes para el cabello, guantes y una bolsa de concreto, que ella había comprado a un vendedor que se anunciaba en Facebook. La compra se pactó en un mensaje por messenger.

Ese Domingo 26, ambos sacaron los restos de donde los habían enterrado y continuaron descuartizándolos. Nuevamente intentaron quemarlos, esta vez usando como combustible los guantes y las redes para el cabello.

Regresaron entonces los restos a los tres hoyos donde estaban y les colocaron concreto encima.

Al regresar a su casa, Robinson y Aguilar quemaron la ropa que usaron ese día, señala la versión del investigador del FBI.

El descubrimiento y el suicidio:
El 21 de Junio, con base en las ubicaciones de los teléfonos celulares de Robinson y Aguilar, las autoridades hicieron una búsqueda cerca del Río León y encontraron indicios de que habían intentado quemar algo, así como una parte de la caja con que Robinson habría sacado el cuerpo de Vanessa Guillén de la base militar.

En el lugar, la tierra estaba blanda y tenía olor a descomposición; pero no encontraron ahí restos humanos.

A la 1pm. del 30 de Junio, unos hombres que trabajaban en una cerca por esa zona, próxima a donde habían estado los agentes una semana antes, descubrieron restos humanos y llamaron a las autoridades.

De inmediato, personal del Comando de Investigaciones Criminales del Ejército (CID), el FBI, los U.S. Marshals, los Texas Rangers y agentes del Sheriff del condado de Bell, buscaron en el área y encontraron restos humanos dispersos y quemados que habían sido colocados “en una sustancia parecida al concreto”.

A las 8:30pm del 30 de Junio, Cecily Ann Aguilar fue interrogada de nuevo y fue entonces cuando confesó lo que había pasado, desde que su novio le dijo cómo mató a Vanessa Guillén hasta lo que hicieron con sus restos.

Al saber del hallazgo de los restos humanos, Robinson huyó de la base militar de Fort Hood. Lo hizo a pie, por lo que todo el tiempo estuvo en Killeen, la localidad donde está la base.

Las autoridades instruyeron a Aguilar a llamar a Robinson y en esa llamada él no negó que asesinó a Vanessa Guillén y cómo dispusieron del cuerpo.

Robinson le envió mensajes a su novia con imágenes de noticias donde se decía que se habían recuperado restos humanos en el Río León.

En una siguiente llamada controlada, que estaba siendo escuchada por los agentes, Robinson le dijo a Aguilar: “Bebé, encontraron piezas, encontraron piezas”, refiriéndose a los restos humanos encontrados cerca del río.

Aguilar continuó ayudando a las autoridades a tratar de localizar a Robinson, que andaba a pie en Killeen.

Finalmente, obtuvieron una localización y los agentes lo vieron cuando caminaba por el bloque 4700 de East Rancier Ave. Cuando trataron de acercarse, Robinson sacó un arma y se suicidó. A la 1:17am fue declarado muerto en el lugar.

Cecily Ann Aguilar fue formalmente detenida y llevada a la cárcel del condado de Bell.

El 3 de Julio fue transferida a la prisión del condado de McLennan, en la ciudad de Waco, donde enfrentará el juicio con cargos federales en la Corte del Distrito Oeste de Texas.

De acuerdo con información del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, puede enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión y una multa de hasta $250,000.

Las autoridades continúan investigando los motivos que llevaron a Aaron David Robinson a asesinar a Vanessa Guillén.

Este 5 de Julio, la abogada de la familia Guillén, Natalie Khawam, confirmó que las autoridades identificaron positivamente los restos encontrados en el Río Leon y concluyeron que si son de Vanessa Guillén.

Este fin se semana se realizaron vigilias y marchas en varias ciudades de Texas pidiendo justicia para Vanessa Guillén.

En redes sociales se ha publicado que en el lugar donde fueron encontrados los restos de Vanessa Guillén, junto al Río Leon, la gente ha colocado un altar con flores, imágenes religiosas, fotografías, globos y pensamientos para la joven soldado que desde los 10 años quiso enrolarse en el Ejército para servir a su país y donde, al final, encontró la muerte.

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